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sábado, 12 de noviembre de 2011

Tabla random 8 para Misión insana.Mitología Artúrica.Rating T.

TítuloHoc est in votis [1]

Pairing/personajes: Elaine/Lancelot,Galahad, el espejo.
Prompt: 02Ronroneo.

FragmentoEl espejo está vivo y ama a Elaine, así que le ha mostrado lo que puede ser si olvida su obsesión por Lancelot.

TítuloQuae vide [2]
Pairing/personajes: Elaine>>>Lancelot>>>Ginebra, menciones de Galahad, el espejo.
Prompt: 07Sentido.

FragmentoCuando supiste que él tenía dos penurias: una, Ginebra que lo rechazó y dos, tu matrimonio que no le atraía, maquinaste una nueva idea para dejarlo contento. Te transformaste en la Reina, cubriendo tu cuerpo con un ungüento que quemaba igual que las brasas.

TítuloVidere est credere [3]
Pairing/personajes: Elaine/Lancelot,Galahad.
Prompt: 03Duende.
FragmentoMadre, ¿por qué no te reflejas ahí?

TítuloImperium [4]
Pairing/personajes: Galahad,Mordred, Elaine/Lancelot>>>Ginebra.
Prompt: 09Belleza.

Fragmento:

—¡Eres el hijo de una bruja!
—La que engañó a Sir Lancelot, el prostituto de la Reina.
—Y un bastardo, por eso jamás ha venido y no conoces su rostro.


TítuloBeatae memoriae [5]
Pairing/personajes: Galahad, Elaine>>>Lancelot.
Prompt: 08Padre.
Fragmento:

—Eres todo para él. Lo juro. No me habría dejado vivir si no fuera por...ella le acaricia los hombros y no parece darse cuenta de lo terrible que es su esposo, el que no pisa esa torre desde antes de que Galahad naciera.

TítuloA verbis ad verbera [6]

Pairing/personajes: Elaine/Lancelot>>>Ginebra,Galahad.
Prompt: 04Preocupar.

Fragmento:

—¿Es en verdad mío, bruja?le espetó, mostrándole los dientes, como una fiera rabiosa.¿O es del Demonio mismo?

TítuloPulvis et umbra [7]
Pairing/personajes: Galahad,Elaine/Lancelot>>>Ginebra.
Prompt: 10. Imagen.

Fragmento: Pensó por un instante que la mujer frente a la puerta del dormitorio de su padre era un espectro patético, de los que visitaban a su madre en busca de paz a veces. Entonces reconoció los rasgos de Ginebra, la reina de Arturo, con la que bailó en la fiesta del solsticio de invierno.


TítuloIn fine [8]
Pairing/personajes:Elaine>>>Lancelot>>>Ginebra,Galahad.
Prompt: 06Saltar.

Fragmento:

Me voy de viaje, querido mío. ¿Te convertirás en el más grande de los Caballeros de Arturo?
—Para que tú y mi padre estén orgullosos, aunque a mí no me despierte el menor orgullo ser hijo de ese hombre.


TítuloSub silentio [9]
Pairing/personajes:Galahad, Mordred, menciones de Elaine/Lancelot.
Prompt: 05Tararear.

Fragmento¿Qué hay de ti? Tu madre era una bruja, ¿qué haces pidiéndole nada a un Dios que la mató? Además, ¿qué te he dicho sobre defenderte de la vulgar hechicería cristiana? Si baja un ángel del cielo, lo violas.

Título:Ceteris paribus [10]
Fusión con: Folclore germánico.
Pairing/personajes: Rapunzel, Elaine.
Prompt: 01Gracias.

Fragmento:La luna es hermosa, ¿verdad que sí? Pediste por alguien que te entendiera y aquí estaba yo. Si crees en Dios, dale las gracias.   

viernes, 11 de noviembre de 2011

Mitología artúrica+Folclore germánico/Rapunzel,Elaine/Rating T.

01. Gracias.

Ceteris paribus
Ella era Sansón, no Judith y cuando Dame Gothel le cortó sus cabellos (casi arrancándoselos), toda la fuerza que luchaba por salir, contenida como estaba siempre en lo alto de su torre, se desvaneció y después de quedarse sola, se dio cuenta de que incluso ponerse de pie le era difícil. La fatiga le ganaba: río abajo estaba el pueblo al que su madre iba a comprar las provisiones, pero veía cada vez más borroso y el frío se hacía insoportable. Entonces vio la barca deslizándose sobre la corriente. Su propietario...no, propietaria, la llamó con señas para que subiera de un salto, usando el que sintió su último aliento.
-Mi nombre...-queria indicarse a sí misma y su incierto destino, pero la dama de la capa oscura se llevó un huesudo dedo a los labios. Respiraba blanco.
-Rapunzel. La hija de Dame Gothel. Una princesa.
-Yo...
-La luna es hermosa, ¿verdad que sí? Pediste por alguien que te entendiera y aquí estaba yo. Si crees en Dios, dale las gracias.
Rapunzel se persignó. La mujer le entregó una bolsa. Fue grande su sorpresa cuando la descubrió llena de piezas de oro.
-Ya no puedo usarlas. Han estado conmigo por mucho tiempo.
Estaban húmedas y frías, lo mismo que las manos de la joven, cuyo rostro se envolvía insistentemente en sombras, sin revelar rasgos, fuera del largo cabello negro, enmarañado y mojado, que sobresalía de la capucha, cubriendo los hombros y el pecho. Llegando al pequeño muelle que dejaría a Rapunzel a pasos del pueblo, la misteriosa salvadora habló con una voz severa y gutural.
-Pide a los campesinos que encuentres por el castillo de los señores de estas tierras, que están fuera de los dominios de tu madre. Cuando los sirvientes te pregunten en las puertas quién eres, muéstrales esta prenda y diles que te envía Elaine de Astolat, hija de una cortesana muerta, a la cual sus hermanos hicieron creer que estaba maldita, encerrándola en lo alto de una torre más alta que la tuya, durante el doble de penosos años, para poder repartirse entre menos manos la herencia.
Elaine se desprendió del cuello un pañuelo con un escudo a penas visible bordado con hilo azul en él. Rapunzel lo tomó como si fuese algo muy precioso.
-Sin duda mis familiares exigirán verte. Diles que si te repudian, me veré obligada a traer conmigo a sus hijos y amantes, al igual que las próximas cosechas, hasta que el suelo que tanto valoraron se vuelva arena, regada con sangre amada. Exige que te den el lugar entre ellos que le fue negado a Elaine.

Las sombras comenzaron a devorar el cuerpo de la señora de Shalott, recortándolo en estrellas que se desvanecieron con el despunte del amanecer rosado. Rapunzel recordó de golpe, al notar la calidez del ambiente, la ausencia repentina de la niebla y de la barca, a los animales del bosque que la saludaron de nuevo, que era verano. 

Mitología artúrica/Galahad,Elaine x Lancelot>>>Ginebra/Rating T.



Pulvis et umbra



Tenía pesadillas y por ende, insomnio. En ellas, una copa dorada repleta de sangre lo llamaba desde la mano de un Rey moribundo, con una armadura dorada. Galahad despertaba empapado en sudor frío, con un grito perdido en la garganta y la necesidad de abrazar a Elaine, como cuando era un niño. Aún no cumplía trece primaveras, pese a que su padre era severo y lo trataba de afeminado por buscar con insistencia los afectos de su madre, incluso si ya lo derrotaba en el manejo de la espada. Sir Lancelot ya no era lo de antaño.

Galahad saltó de su lecho y de inmediato, solo amparado por la luz de la luna que bajaba desde los altos ventanales, se movió por las escaleras, hacia la habitación de Elaine. Pensó por un instante que la mujer frente a la puerta del dormitorio de su padre era un espectro patético, de los que visitaban a su madre en busca de paz a veces. Entonces reconoció los rasgos de Ginebra, la reina de Arturo, con la que bailó en la fiesta del solsticio de invierno.

¿Mi...lady?

Galahad no puede hacer una reverencia, congelado como está de estupor. Si le dieran tiempo, habría vergüenza alterando su sistema. Y luego ira. Porque en la casa de Elaine de Astolat, la reina y su padre...entonces...pero no. Los cabellos dorados de Ginebra se tiñen de negro y el bronceado saludable de su piel se vuelve blanco, frágil y enfermizo. Los pechos se desinflan, las caderas se reducen, el vestido blanco se hace azul profundo, como la sangre de un emperador. Pronto es su madre la que lo está mirando.

Lancelot no podía cumplir con su deber como marido de otro modo. Y mi tía le importaba poco.dice Mordred, años más tarde, avivando el fuego con los ojos que hierven más que el caldo calentándose dentro del hierro sobre la flama. Galahad ya no es un niño y sin embargo, solo la pena de su madre es superior a la suya.

Mitología artúrica/Galahad, Mordred, menciones de Elaine x Lancelot>>>Ginebra/Rating T.

Imperium

El Maestro de Armas no está presente pero los que agreden a Galahad son sus otros estudiantes de esgrima. Él es bueno con los puños y ágil, pero ellos son mayores y más de una docena de manos lo golpean, hasta dejarlo en el suelo. 
 
—¡Eres el hijo de una bruja!
 
—Engañó a Sir Lancelot, el prostituto de la Reina.
 
—Eres un bastardo, por eso jamás ha venido y no conoces su rostro. 
 
Los muchachos solo repiten en voz alta y ponzoñosa lo que Galahad ha oído de boca de los siervos perniciosos. Tiran de su cabello y le empiezan a romper la ropa, para su horror. Como tiene la cara apretada contra el suelo, no sabe bien qué pasa primero. Solo escucha gritos y luego, una explosión, olor a carne quemada. Los brazos que lo mantenían atrapado se desprenden de sus dueños y la hierba se salpica con sangre. Está de rodillas al empezar a erguirse con la vista borrosa, más curioso que aterrorizado. 
 
—Soy Mordred, el próximo Rey de estas Tierras. Y tú eres Galahad, el que será el Portador del Grial. ¿Estoy en lo correcto?
 
Tiene una corona hecha de muérdago, es incluso más bajo que Galahad aunque hable como un adulto y su piel cobriza parece brillar cuando le tiende una mano para que se ponga de pie completamente. Pero solo tiene razón en una cosa. No es que importe, porque Galahad acaba de descubrir que puede admirar a alguien aparte de su madre, incluso si esta admiración está teñida, quizás motivada, no por un secreto desdén, sino temor.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Mitología artúrica/Galahad,Elaine>>>Lancelot/Rating T.

Mitología artúrica/Elaine x Lancelot>>>Ginebra, Galahad/Rating T.

Mitología artúrica/Elaine x Lancelot,Galahad/Rating T.

03Duende.
Videre est credere
Tiene buen oído. A veces, pareciera que escucha los gritos de las almas en pena que cruzan el cielo, llamando a Elaine para que las atrape en el aire y teja sus historias en bellos motivos que luego encierra con llave en lo alto de la torre o bien que envía para que sean vendidos u obsequiados en el pueblo, a gusto del ocupante de la pieza. Si están en la mesa, cenando, Galahad se congela mientras que Elaine se pone de pie para asomarse a la ventana y proceder. Quizás contempla los hilos plateados y rojos que chorrea la esencia del muerto entre sus dedos, agarrada como un canario asesinado. Elaine decide probarlo, un poco amargada. En el fondo deseaba que Galahad fuera la imagen de su padre: torpe y valiente, ingenuo y fiel (a Ginebra, al menos). Él se parece a ella. Sus ojos, su tez y su cabello. La misma fragilidad late dentro de él. Y ahora tiene más madera de brujo que de Caballero. Ah, quizás la próxima vez que Lancelot la visite (Elaine ha leído el vuelo de las palomas que cría en el balcón y ha seguido respirando solo por eso), crea que no es su hijo y entonces sí que la mate. No le importaría, si no fuera por el niño. Por eso necesita la prueba y luego decidirá qué hacer. Al río no le importaría helar dos cuerpos en vez de uno y una buena madre no permitiría que su vástago sufriera incluso más que ella. Pero es pronto para maquinar lo terrible.

¿Puedes verlo?

Ha dibujado las runas sobre el espejo que forman el nombre de Lancelot. Él aparece ahí. Luces de dragón, versos de bardo, leyendas de héroes virgilianos. Acaba de vencer en una guerra de Arturo, cubierto de gloriosa sangre, saludado por el sol. Elaine se queda sin aire. "¡Mi marido!", exclama antes de corregirse con el corazón en un puño. Galahad no es seducido por lo que ella le muestra. Mira al reflejo con espanto.

Madre, ¿por qué no te reflejas ahí?


Le toma las faldas y Elaine pronto recuerda su maldición, sonriendo y acariciándolo. Galahad solo enfrente de ella, Galahad niño, pegándose a su vestido, temblando. No le contesta, acariciándole la cabeza, contenta de que al menos en algo se parece al que quisiera que fuera su esposo. No lo hizo nacer para que fueran iguales. 

Mitología artúrica/Elaine x Lancelot,Galahad, el espejo/Rating T.

02. Ronroneo.

Hoc est in votis





El espejo está vivo y ama a Elaine, así que le ha mostrado lo que puede ser si olvida su obsesión por Lancelot. La otra Elaine tiene más años que hilos de colores en la torre y su cabello es blanco como la plata. Jamás ha salido, que no sea con sus ojos, bien pegados al azogue. Las aprendices la visitan. Entran bajo la instrucción de Elaine siendo niñas y abandonan la torre como mujeres poderosas que amenazan o premian a Arturo, según sus preferencias. El Imperio no le importa a Elaine, ella se aburre con la política, tanto joven como anciana. En su eterna soledad, solo el espejo le habla y un día, cuando suspira preguntando por otros mundos, le responde enseñándole a Galahad, su gloria y la copa del Grial, que nunca llegó a nacer. Carne y sangre de una Elaine obstinada con el objeto de su melancolía. Las dos Elaines intercambian miradas en los reflejos. No necesitan decirse nada. La Elaine casi niña acepta el matrimonio con la mano derecha del Rey. La Elaine anciana se disuelve dichosa en humo helado. No está bien porque sea el destino. Lo está porque es el hijo de Elaine de Astolat y merece existir, más de lo que su madre desea vivir y no (solo) por él. 

Mitología artúrica/Galahad,Mordred,menciones de Elaine x Lancelot/Rating T.

Mitología artúrica/Elaine>>>Lancelot>>>Ginebra,Galahad/Rating T.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mitología artúrica/Sort of claimer mode on/Elaine de Astolat/Rating T.

03Duende.
Videre est credere
Tiene buen oído. A veces, pareciera que escucha los gritos de las almas en pena que cruzan el cielo, llamando a Elaine para que las atrape en el aire y teja sus historias en bellos motivos que luego encierra con llave en lo alto de la torre o bien que envía para que sean vendidos u obsequiados en el pueblo, a gusto del ocupante de la pieza. Si están en la mesa, cenando, Galahad se congela mientras que Elaine se pone de pie para asomarse a la ventana y proceder. Quizás contempla los hilos plateados y rojos que chorrea la esencia del muerto entre sus dedos, agarrada como un canario asesinado. Elaine decide probarlo, un poco amargada. En el fondo deseaba que Galahad fuera la imagen de su padre: torpe y valiente, ingenuo y fiel (a Ginebra, al menos). Él se parece a ella. Sus ojos, su tez y su cabello. La misma fragilidad late dentro de él. Y ahora tiene más madera de brujo que de Caballero. Ah, quizás la próxima vez que Lancelot la visite (Elaine ha leído el vuelo de las palomas que cría en el balcón y ha seguido respirando solo por eso), crea que no es su hijo y entonces sí que la mate. No le importaría, si no fuera por el niño. Por eso necesita la prueba y luego decidirá qué hacer. Al río no le importaría helar dos cuerpos en vez de uno y una buena madre no permitiría que su vástago sufriera incluso más que ella. Pero es pronto para maquinar lo terrible.

¿Puedes verlo?

Ha dibujado las runas sobre el espejo que forman el nombre de Lancelot. Él aparece ahí. Luces de dragón, versos de bardo, leyendas de héroes virgilianos. Acaba de vencer en una guerra de Arturo, cubierto de gloriosa sangre, saludado por el sol. Elaine se queda sin aire. "¡Mi marido!", exclama antes de corregirse con el corazón en un puño. Galahad no es seducido por lo que ella le muestra. Mira al reflejo con espanto.

Madre, ¿por qué no te reflejas ahí?


Le toma las faldas y Elaine pronto recuerda su maldición, sonriendo y acariciándolo. Galahad solo enfrente de ella, Galahad niño, pegándose a su vestido, temblando. No le contesta, acariciándole la cabeza, contenta de que al menos en algo se parece al que quisiera que fuera su esposo. No lo hizo nacer para que fueran iguales. 

martes, 8 de noviembre de 2011

Original/Tabla Superchick/Rating T.

Loveless/Kouya x Yamato,Ritsuka/Rating T.


05. Despertar.Tabla básica.30vicios.
Tu autem
Aogi Ritsuka es quien espera allí cuando abre los ojos. El dolor es intenso. No solo el físico. Yamato no está por ninguna parte. Los recuerdos empiezan a volver y Kouya está a punto de desmayarse cuando Ritsuka le sujeta la mano.
-Te abriste la garganta, tonta.
Aún puede fumar en la terraza. Le cuesta no arrojarse de ella. Sabe que no moriría. Ritsuka parece que quisiera preguntarle algo todo el tiempo. Si acaso lo hizo. Primero Yamato, después su propio cuello y con tan mal pulso que...
-Soubi tampoco...
Ganarle al destino de un modo u otro es inasequible.

Loveless/Kouya x Yamato/Rating T.

16. Insecto.Tabla básica.30vicios.
Casi cinco muertes
(es lo último que tiene de ella. Un papel arrugado y húmedo entre sus dedos, contra la palma de su mano que suda frío. Manchado con sangre, con pólvora, con lágrimas, con el filo de su navaja y los hechizos del adversario que las ha derrotado, llevándolas de regreso. Aunque solo una de ellas aún respire. El cuerpo de Yamato es valioso para investigaciones. De todos modos, Kouya lo aferró como si sus brazos fueran tenazas)
Querida Kouya:
(Quemé la cena otra vez. Espero que no estés enojada. Hay ramen instantáneo y té caliente, por lo menos. ¿Cómo te fue en el trabajo? Me he sentido rara toda la mañana, como si algo fuese a pasar, ¿tú no? ¿Por eso has venido temprano?)
Sé que es hora de ir a dormir, pero no puedo hacerlo todavía, aunque tenga el cuerpo muy cansado.
(las dos perdieron el sentido de la alerta con los años, al convertirse en adultas. No lo esperaban pero Kouya se culpó. Después de todo, como Combatiente, era su responsabilidad proteger a Yamato)
El alma me bulle en el pecho y si mi voz no estuviera atrofiada por la pubertad, me pondría a cantar el Agnus dei.
(el embarazo de Yamato era de...menos meses que los meritorios según las supersticiones para anunciarlo entre los círculos de amistades falsas que generaron sus nombres igualmente...)
Más allá de tus objeciones. Me gustaría rememorar la época que pasamos (ese verano antes de comenzar el Instituto, el que nos dieron para conocernos a gusto) en aquella ciudad costera...
(Cuando llegan a destino, después de lo que parece una eternidad y nada, porque los ojos de Kouya están llenos de lunas sangrientas, reacciona solo porque tratan de separarla de Yamato, cuyo rostro se cubre solo por un pañuelo)
...hace no tanto tiempo, sin dolor en el corazón, porque en ese entonces no conocíamos el peligro, que no fuera el de nosotras mismas, el de vivir bajo las reglas de una maniática y en la posibilidad de una derrota lo suficientemente drástica como para costarnos la vida.
(Sangre, más sangre. ¿De qué sirve ganar ahora que no puede hacer esto diferencia alguna? Ella misma olvida los golpes que da y avanza hecha una furia, tras dejar a Yamato dubitativamente en el asiento del auto que las ha traído contra la voluntad de ambas, que tiempo atrás era una sola, desde entonces, cuando se fundieron en un mundo sin dolor, donde se pertenecían y complementaban, por encima de una simple y tonta marca sobre el busto)
Me gustaría volver a acostar mi cabeza entre tus piernas y mirar las estrellas, la luna que a penas se asoma desde la vista de nuestra habitación de costos moderados (Mamá-artificial-Nagisa-es-generosa-con-su-niña-adorada-Kouya-pero-no-se-te-ocurra-abusar-de-su-tarjeta-dorada)...
(-Pensé que a estas alturas, habrías aprendido del resultado de tus caprichos. ¡Ella te lavó la cabeza, Kouya! Debí haber hecho esto hace mucho tiemp...)
...aprender de tu boca entreabiertas las constelaciones e inventarles nombres junto con juramentos de eternidad...
(No hay muchas decisiones que tomar. Lo hubiera consumado por sí misma para ahorrar tantas molestias y dolor, sobre todo por la espera a Yamato. Una última vez, la navaja contra sus venas, sucia con Nagisa, embebida en Yamato, lágrimas y sangre, Kouya con las fuerzas que la abandonan, esperando terminar de rememorar esa vieja carta deshecha en sus manos durante todo el trayecto, que de preferencia en otro tiempo y en otro lugar más pacífico, sino en ninguna parte pero sin duda juntas, su otra mitad, a la que se dio el lujo de elegir antes que nada o a nadie, pronunciando cada magnífica palabra de nuevo)

Loveless/Kouya x Yamato/Rating M.

12. Espinas.Tabla básica.30vicios.
Lactancia
Se corre el engranaje en el corazón del mecanismo que tiene la forma de un gato negro, como Félix sonriente, ojos amarillos que hacen Tick Tack.
Por suerte, suena y se despierta. Kouya tiene el sueño pesado: la presencia de pesadillas está completamente ajena a su existencia. No es como Yamato, que no duerme a menos que deje una pequeña luz prendida cerca del lecho.
-Veo cosas.-Explica ella, quitándose un auricular, peinándose el cabello, lacio y avellana.
-¿Qué cosas? No tiene sentido.-Se queja Kouya, no muy convencida.
Yamato se muerde los labios y le toma las manos.
-Cosas feas, redondas y duras, que suben a mi cama, penetran en mis sábanas, se enredan en mis piernas y comienzan a hacerme daño.
Ella lleva su mano hacia la zona caliente, cubierta por las bragas rojas que se compraron juntas, un mes antes de escapar.
Kouya dobla los dedos y siente la sangre en las mejillas.
-Eso no es cierto. Solo soy yo.-Discute con suavidad, comenzando la caricia, viendo el rostro de su amante, tenso de placer.
-Tú también eres un monstruo, pero mi monstruo.-Articula conteniendo la risa ronca que le sobreviene con el goce.
"Dile algo." Se dice después a sí misma, cuando late su humedad y se descubre suspirando piel contra piel, hacia el oído de Yamato, dibujando lunas crecientes en su hombro.
La mira dormir luego. Escucha las sirenas. Descorre las cortinas. Escruta con la mirada esa calle frente al escondite, siempre transitada por automóviles de ritmo acelerado y patrullas ocasionales que en su paranoica mente la están buscando, con una foto póstuma a su corte de cabello-pérdida de virginidad, pegada al tablero de mando.
Recuerda las bromas que su amante soltaba como suspiros al oído de la Maestra de la que ahora huyen. Su período no ha venido desde hace un mes. ¿Y si hay un pequeño monstruo gestándose en su interior, alimentándose de sus fluídos, justo ahora?
Kouya se descubre oyendo el pronóstico. Presagia nevadas. Se pregunta si Dios juega con las dos, al permitirles permanecer en la oscuridad por tiempo indefinido. Sus corazones amordazados, la circulación se les termina, ya casi son miembros amoratados y sin vida, entonces Él afloja las cuerdas y le agradecen con lágrimas en los ojos, el oxígeno.
Yamato sigue durmiendo y Kouya contempla en su rostro. Los rastros de pasiones satisfechas solo a medias (el fuego de la juventud jamás se apaga, o eso dicen y ella bien puede ser perfecta experta en la materia).
No hay modo de que un niño llegue a acompañarlas, ni siquiera a ellas. Pero algo crece entre las dos, algo vivo en sí mismo, algo que ella defendería con su vida misma y por lo cual estaría encantada de cortarse las venas, si fuese necesario. No lo es, ¿verdad? Las sirenas quieren desmentirla, la yugular de Yamato late visiblemente, la navaja le brilla en la mano, ya manchada por la muerte del ocaso. Hay que preparar la cena. Solo cedería a esos impulsos si tocaran a la puerta.

Madoka magica/Kyosuke x Sayaka, Mami, Kyoko, menciones de Homura y Madoka/Rating M.

Dedicado a Akku.Feliz cumpleaños, perdoná el retraso ;_;

Tabla Alicia Keys:

Capítulo 1:14.I know it hasn't really been easy but nothing worth the wait ever is and all our dreams can be ours.
Capítulo 2:10.Love is like the sea:First you're floating high.Then takes you under.

Capítulo 3:5.Soon enough time reveals. The weight of what is real.

La sirena durmiente
Der Tragödie erster Teil
-¿Oíste sobre lo que dicen que le pasó a Sayaka, Kyosuke?
En días como este, Kamijo desearía seguir en el hospital, donde no tendría que enfrentarse a situaciones como esa. Charlas de vestuario. Para Nakazawa, aunque Miki haya estudiado con ellos, no es más que pura conversación, doblemente interesante por la carga de morbosidad, ya que se trata sobre la ruina de alguien que conocieron en vivo y en directo. Alguien que acabó en las noticias de la televisión y en internet, con montones de teorías macabras rondando su muerte. A Kamijo, en cambio, Miki le significa todo. Todo después de la música. Y no habría vuelto a tocar sin ella. Lo sabe.
-Dicen que andaba metida con un servicio de citas porque su familia está arruinada. Otros afirman que solo por gusto, pero yo no me lo imagino. Se supone que jugaban a ahorcarla y se pasaron de rudos o fue una sobredosis y se le paró el corazón mientras que los mafiosos que la contrataron la...
Nakazawa no termina la línea cuando Kyosuke le va al cuello y lo tira al suelo para darle la golpiza de su vida por parte del próximo Vivaldi. Y por mucho que los otros chicos lo sostengan para que no acabe en el reformatorio o meramente porque es de mal gusto manchar con sesos el suelo sobre el que están descalzos, al resignarse a que sus brazos han sido inmovilizados, Kyosuke sigue lanzando amenazas, mostrando los dientes, rabioso. No es solo porque mancha la memoria de Miki. Sino también porque quizás sea cierto y eso le duele más que una puñalada, casi tanto como le dolería que le amputaran el brazo ahora que ha recuperado su talento y no tiene nadie digno con quién compartir esa dicha.
(cuando la idea le cruzó la mente en su habitación, de vuelta, observó con odio los cds que Sayaka le llevó al hospital, como si acaso estuvieran manchados y los destrozó todos antes de echarse a llorar, porque eran lo único que tenía de ella. Ni una prenda ni una carta, ni un beso porque aunque tuvo sinfin de oportunidades cuando escucharon música juntos, la idea de no poder volver a tocar de nuevo lo frustraba al punto de llamarse a sí mismo "inválido indigno" de todo afecto)
La maestra Saotome le revisa la mano que no puede mover y le dice que quizás es un esguince, pero Kamiyo no está preocupado a pesar de que lo llevan a la enfermería y acepta un sedante, mientras que espera a que llamen a su familia para recogerlo. Eso ha pasado antes. Al enterarse de la muerte de Miki, golpeó la pared colérico y oyó sus huesos romperse, antes de sentir las astillas incrustándose en su carne, con dos llantos saliéndole de los ojos, convencido de que todo había terminado para él. De nuevo. Esperó de rodillas. Se quedó dormido en el suelo. Amaneció y la herida estaba soldada. Tocó el violín como Apolo hubiera querido. Solo por curiosidad, ofuscado, tomó un martillo y redujo a muñones sangrientos y aplastados su mano. Se desmayó rodando en la alfombra de dolor, mordiendo un pañuelo que tenía las iniciales patéticas de Hitomi bordadas. Al despertar, su carne intacta. Dos de tres o tres de tres. Sí, era magia.
Espera a sumirse en un liviano sueño narcótico. La enfermería parece oscurecerse, pero no sucede. En cambio, cuando pronuncia de nuevo el nombre de Sayaka, una pequeña bestia hace aparición.
-No ha sucedido muchas veces, pero en situaciones especiales hago la oferta, como ahora. Conviértete en una Niña Mágica, Kamijo Kyosuke y traeré a Sayaka Miki a la vida para ti.
Los ojos de Mefisto refulgen con aire maligno pero Kamijo no necesita pensarlo mucho. Abre y cierra los propios para encontrarse nadando hacia el fondo del mar. Hace frío, está oscuro como boca de lobo, pero él escucha de lejos los cantos de Margarita y Fausto en el último acto de Gounod: Oui, c'est toi que j'aime. La encuentra recostada en un reluciente trono de coral, caballitos de mar enredados en su cabello y perlas en su cuello. Le devuelve el aliento con un beso que es el primero, porque los que dio a Hitomi no cuentan y ella despierta.
Der Tragödie zweiter Teil
Va llegando tarde al Conservatorio, por eso camina deprisa, casi sin mirar a quienes esquiva en el metro y luego arriba, en la calle que recorre de inmediato, sin poder llamar a un taxi porque eso solo lo retrasaría más y debe practicar cuatro horas seguidas, pero ahora tiene motivos para querer regresar temprano a su apartamento. Su familia no puso pegas cuando pidió un lugar con privacidad y aún más cerca de donde trabaja y estudia. Fue difícil esconderla al principio más ha rendido sus frutos. Entonces tropieza con un chico de la calle que lleva una chaqueta con capucha. Parece un criminal y carga con una bolsa llena de manzanas que se diseminan por el suelo. Kamijo está irritado.
-¡Fíjate dónde andas!-exclama al niñato, que le sonríe con sorna, poniéndose las manos en los bolsillos de unos jeans deslavados.
-¡Joven Kyosuke!-una voz risueña lo hace voltear. Mami Tomoe, saliendo de una pastelería con una bolsa que de seguro contiene un postre. Si mal no recuerda el mencionado, está en segundo o tercer año del Instituto. Ella se inclina sonriendo, sujetándose uno de los pliegues del uniforme y de repente mirando al muchacho con el que ha tropezado Kamijo.-Sakura, parece que está apurado, no lo distraigas. Apuesto a que tiene que practicar, ¿verdad?
¿Sakura? Kamijo voltea para observar con sus propios ojos al adolescente que se saca la capucha, arrugando la nariz con desidia y poniéndose a recoger las manzanas. Una larga melena femenina le cae desde una cola de caballo espinoza. Kamijo se da cuenta de que lleva demasiado tiempo parado allí, a penas hace una inclinación para Mami y sigue su camino. No escucha lo que la más joven muchacha murmura entre dientes, antes de ponerse entre los labios un palito de chocolate.
-Bastardo malagradecido.
-Sakura...-la otra chica la toma del brazo, como para evitar que lo siga y asesine. Pronto se juntan y desaparecen en el gentío.
***
-Volví temprano, Miki.
Pensó que habría calor, chispa, vapor humeando en sus pupilas cuando las abrió de nuevo en el fondo del océano. Al no verlas, su corazón se heló de terror. Los ojos de Sayaka eran un mar calmo en el que nada vivía, aunque parpadearan y bajo ellos, una leve sonrisa se mantuviera siempre dibujada. Se preocupó al principio, sosteniéndola debajo de la luz de la luna, ambos con las ropas pegadas al cuerpo y un juramento de muerte pendiendo de sus labios.
-Estás alterada, ¿verdad, Miki?-susurró, enterrando la cabeza en su hombro. Esperó que ella le acariciara la espalda. En vano.
Hoy la ha dejado sentada en la misma mecedora. La habitación es muy húmeda. En el aire flota el aroma salado de la costa. Kamiyo no ha podido descubrir por qué y luego ha decidido que es Sayaka, la esencia de su alma o los recesos de ella, imbuídos en ese nuevo cuerpo lánguido. Ella no se ha movido desde que se fue en la mañana. Parpadea casi respondiendo al saludo.
"En otra época me hubieras saltado encima", piensa él, arrodillándose ante ella, tras dejar el estuche del violín sobre la cama.
***
El té está frío y el cuarto solo vagamente iluminado por la luz del Crepúsculo. Cuando Mami llega de su caza de brujas repentina, para la cual ha tenido que ausentarse de la escuela, Sakura ya se ha comido su trozo de pastel correspondiente pero tiene la vista perdida y los puños cerrados.
-No puedes castigarlo porque estés resentida. Sería faltarle el respeto a la memoria de Miki. También...aunque lo escondas, puedo sentirlo. Me has ocultado que tu gema está ennegreciéndose, Sakura. ¿Aceptarás compartir mi Semilla de Luto para que se limpie?
Kyoko no dice nada un momento. Mami alza su trofeo entre los dedos. Al final, Sakura la imita, con su anillo y una luz conecta ambas joyas.
***
Él la ha amado y ella permanece del mismo modo. Los ojos vidriosos, la sonrisa inexpresiva, los cabellos cubriéndole las mejillas, brazos exámines a lados del vientre. Cuando la presiona mucho se queja con un gemido, como lo hace el colchón si salta sobre él, crujiendo. Es inhumano pero no llega a ser animal. Tendría que estar viva para ello.
-¡Me has engañado! Ella no es Miki.
Mefisto se encoge de diminutos hombros, con cinismo.
-Las almas se consumen una vez que el cuerpo deja de funcionar. Por lo demás, lo que posees es una copia genética exacta de Miki Sayaka. Quizás debiste pedir algo más exacto.
Kamijo le agarra la garganta, así como se la sujetó fuertemente a la-que-no-es-Miki momentos antes, hasta casi sentir que se rompía, soltándola solo por lástima, también horrorizado.
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-Entonces es usted una Niña Mágica también, joven Kyosuke...
De alguna forma pueden sentirse. "Kami" salió a patrullar. Porque es su deber, supuestamente. Lo aburre. Hace que se atrase con sus deberes para con el Conservatorio. No puede escuchar a los grandes ni tratar de imitarlos como antes. Salvar vidas no lo colma, ya que nadie se lo reconoce y Miki no lo admirará. Pero saber que ella lo hacía antes lo motiva. Se dice que quizás pueda encontrar una forma de devolverle el extracto. Nunca gasta más de una hora en rastrear Brujas. Luego busca en internet y enpolvados libros de biblioteca por una respuesta a su interrogante. Ya casi no duerme ni toca a Sayaka. Aprieta ese cuerpo fértil en el que no florece ninguna alma y hace juramentos con frecuencia, hasta dormirse llorando y soñando que ha logrado cumplirlos.
Mami Tomoe. Su atuendo de fantasía. Una pequeña dominatrix de salón de té, con una escopeta y boina de caza. Kami se sonroja un poco. Tenía la esperanza que de toparse con alguien conocido, esta persona no se daría cuenta pero no contaba con que alguien más que "ella" hubiera caído en la trama del bicho faústico.
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-Así que pediste una muñeca de Sayaka para tener una esclava sexual, ¿eh? Inteligente lo tuyo aunque un tanto pasado de lujuria. Hay que eyacular en alguna parte que no se embarace, ¿verdad? Supongo que te cansaste del hueco en tu pared y te da miedo contraer sífilis.
A Kamijo se le cae el estuche del violín por la sorpresa y el horror antes de que haga su transformación inmediata, preparado para una pelea a muerte. Solo la de uno de los dos, porque Mefisto-peluche-maligno-embaucador le ha informado acerca de su inmortalidad, a consecuencia de su deseo.
La muchacha criminal a la que vio con Mami Tomoe tiene a Miki en el suelo. Sus cabellos desmelenados contra la alfombra, una expresión inocua, los muslos separados y la falda sobre ellos. La blusa desabotonada, mostrando sus senos de doncella. Imaginar algo...terrible e indecible no es difícil, dado el aspecto de esa chica de identidad sexual dudosa y que naturalmente vive en la calle.
-¿Sabes? Pensé que a los chicos les gustaban los pechos grandes. No sé por qué te molestaste en traer a una marimacho como esta de la tumba. Con tirarte a una tabla de planchar...
...suficiente. Y es una pena, porque si Kyosuke hubiera llegado solo un minuto antes o acaso hubiera sido lo bastante sigiloso al disfrazar su identidad de otras Niñas Mágicas, habría atrapado a Sakura sin interpretar el papel de demonia. La última de sus intenciones fue herir o humillar a Miki de manera alguna. Cayeron juntas luego de que la empujara desesperada al notar que no le contestaba ni daba la más mínima impresión de oírla. La ropa se desacomodó por sí sola y los botones de la prenda superior los deshizo para cerciorarse de que esa Sayaka de ojos vacíos tenía un corazón tibio que latía. En efecto. Un inútil órgano que casi nada albergaba del original, excepto quizás vibraciones leves en concordancia.
-Oh, me encantaría quedarme a bailar con un marica como tú. Pero solo quería demostrarte que entrar aquí no es una ciencia para mí y que deberías reconsiderar tu estilo de vida si pretendes que yo acepte tu existencia.
La muchacha rechaza su ataque sin mayores ceremonias y como la furia enlentece la concentración en la batalla de Kyosuke, ni bien ella desaparece por la ventana, él recobra su anterior forma, dejándose caer de rodillas ante Miki, que no es Miki ni puede ofrecerle nada para calmar su dignidad herida.
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-¿Puedes sentir esa concentración de energía allí?
Mami señala el mapa que colgaron juntas en la pared de la sala, junto a los cuadros de arreglos florales. La culpa aguijonea levemente a Kyoko de inmediato. Hay severidad en el aire de Mami que la corrobora.
-Algo...¿una bruja?
Mami le sirve té, misteriosa, como en ceremonia.
-Pronto. Seguramente.
Sakura comprende el mensaje y bebe rápido, con atolondramiento, en un sorbo la taza, comiéndose en dos bocados la tarta de chocolate, mientras que Mami se pone de pie, evocando su apariencia de Niña Mágica. Las ventanas se abren, Kyoko saca su arma y no hay resentimientos entre ellas. Mami tendrá un sermón para reprocharle solo cuando regresen.
-Sakura...
Las sombras cubren el rostro decidido de Mami. Ya no hay temblores y llanto sacudiéndola como cuando supieron de sus destinos pero esa calma es el ojo de un huracán. Quizás solo por eso las sanciones morales pueden esperar.
-Sabes qué sucederá con nosotras. Y lo que pienso de eso.
Kyoko sonríe, sacando un palito de chocolate y metiéndose entre los dientes, antes de ofrecerle uno a Mami, que lo rechaza o quizás ni lo vé, enfocados como están sus ojos en los de Sakura. Oro fundiéndose en su mirada. Hay odio y dolor, lo que su padre quería sanar predicando. Ojalá Sakura supiera cómo paliar su pena, de alguna forma, que no sea con una broma, restándole importancia a lo que ciertamente la tiene.
-Si, yo también creo que debería ser un deporte internacional el destruír clones de QB. Hablemos con Homura sobre eso luego, ¿si?
Sin más salta del alfeizar y Mami se toma un momento antes de correr detrás de ella.
Vorhang fällt
Kamijo Kyosuke -o quien solía ser llamado así- se dirigió hacia Sayaka Miki -o mejor dicho, la copia de quien solía ser ella- y con cuidado, como si se tratara ella de una muñeca de porcelana (lo era pero de carne y hueso, sin alma) más que ayudarla a ponerse de pie, la alzó para estrecharla con desesperación contra su cuerpo. Escuchó que los huesos crujían y que el gemido usual que oía cuando la lastimaba se hacía más pronunciado. Hasta casi contener algo parecido a sentimientos legítimos. Pero él no se detuvo. Y su gema se tornó negra. La tormenta de luces y melodías sin armonía alguna descendió sobre él (ella...) cuando dejó ir a la carcaza vacía que adoptó profanamente la apariencia de Miki. Todas las ataduras que no lo dejaban respirar desde tiempo atrás, se disolvieron y dejó de pensar en sus deberes o esperanzas. Solo existía la música oscura que pulsaba dentro de sus venas. Y estuvo orgullosx de la misma, así que compuso en éxtasis. La canción de la destrucción para que Walpurgisnacht bailara en cada uno de los mundos donde irrumpiría.
***
Es tarde cuando Mami y Kyoko arriban al departamento en ruinas. Agua estancada brotando de tuberías rotas. Escombros. Mami avanza tras Kyoko como si fuera un guardacantón con la reciente habilidad de caminar. Ha esperado por esto algún tiempo.
-¿Walpurgisnacht...?
-Una parte. Volverá a aparecer pronto.
Pero Sakura no la escucha. Su mirada horrorizada va hacia lo que reluce por encima del humo y el yeso que flota en el espacio, mientras que la barrera momentánea se desintegra, dejando lugar a que lleguen policías y ambulancias inútiles. Un pedazo de plata que brilla con un pálido resplandor azulado entre tanta destrucción.
-Sayaka...
En el interín de la tragedia, Sakura no parece notar el cansancio que la invade con la fiebre, haciendo que diga incongruencias sobre afectos eternos que no pudieron concretarse. Mami saca su rifle y Kyoko -mejillas rojas como si hubiera bebido, la Sayaka Miki de ojos vacíos en el regazo- voltea solo a tiempo para que el cañón le acaricie el pecho a la altura del corazón, antes de apuntar directamente hacia su Gema Espiritual y disparar en una lluvia de estrellas sin que llegue a pronunciarse la palabra "traición". Sakura y Miki en el suelo, lánguidas, como quizás debió ser en otro mundo que Mami cree haber vivido en sueños tenebrosos que le han dictado qué era menester.
-Cantarella.-murmura, pensando en las tazas de té que no lavó, tan aprisa salieron, alertadas por la Bruja. QB, que parecía saberlo desde el principio, le comentó al verla desvelarse en su apartamento, con terror y culpa, sin que el acto de tomar cuidado de Kyoko la redimiera tanto como esperaba secretamente: "Una Niña Mágica puede que no muera al ingerir la cantidad de veneno que asesinaría a una persona común pero sí que se adormecería y matarla tú misma sería fácil entonces".
Trata de no recordar a las señoritas Homura y Kaname. Se tienen la una a la otra. Quizás puedan ser tan rigurosas con sus deberes como Mami y jalen sus propios gatillos como ella misma, calculando que debe caer junto a Kyoko, para que los cuerpos de ambas se enfríen en contacto, de ese modo pidiendo disculpas.